Análisis sensorial – El color del vino

El color es la primera característica que percibimos al observar un vino durante una cata. Su tonalidad, intensidad y evolución pueden aportar información sobre el tipo de vino, su variedad de uva, su elaboración y su posible envejecimiento.

Aunque el color no permite determinar por sí solo la calidad o la edad exacta de un vino, constituye una herramienta importante dentro del análisis sensorial.

Los colores de los vinos blancos

Los vinos blancos pueden presentar tonalidades que van desde el amarillo verdoso hasta el dorado intenso, el ámbar o el cobrizo.

Los tonos más pálidos y verdosos suelen asociarse a vinos jóvenes y frescos, mientras que las tonalidades doradas pueden aparecer en vinos con crianza o mayor evolución. Los colores ámbar y cobrizo pueden encontrarse en determinados estilos de vino o en vinos blancos que han experimentado una evolución oxidativa.

Los colores de los vinos rosados

Los vinos rosados presentan una amplia gama de tonalidades, desde el rosa pálido hasta el rosa cereza, frambuesa, salmón, anaranjado o piel de cebolla.

Estas diferencias dependen de factores como la variedad de uva, el tiempo de contacto del mosto con los hollejos y las condiciones de elaboración y conservación. La evolución también puede modificar progresivamente su tonalidad.

Los colores de los vinos tintos

Los vinos tintos jóvenes suelen mostrar tonalidades rojo violáceo, púrpura o cereza, mientras que durante su evolución pueden aparecer matices rubí, granate, teja, anaranjados o marrones.

Estos cambios están relacionados con la evolución de los pigmentos y otros compuestos fenólicos del vino. No obstante, la variedad, la elaboración y las condiciones de conservación también influyen en el color final.

¿Cómo observar el color del vino?

Para apreciar correctamente el color, conviene inclinar la copa sobre un fondo blanco y observar el vino con una iluminación adecuada. Podemos fijarnos en tres aspectos:

  • Tonalidad: el matiz que presenta el vino, como amarillo pálido, rosa salmón o rojo granate.
  • Intensidad: la mayor o menor concentración visual del color.
  • Evolución: los cambios de tonalidad que pueden producirse durante la crianza y el envejecimiento.

Aprende a identificar los colores del vino

Observa la siguiente infografía y familiarízate con las principales tonalidades de los vinos blancos, rosados y tintos. Después, practica con diferentes vinos e intenta describir su color utilizando términos precisos.

¡Entrena tu capacidad de observación y descubre qué información te aporta el color en cada cata!

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